Hay días normales y días Unión Penosa.
Desde hace un par de días la tensión eléctrica de mi casa venía siendo, cuando menos, extraña. Subidas y bajadas de tensión, la señal de televisión que se iba sin motivo, etc. Supuse que se trataba de fluctuaciones causadas por los aire-acondicionados. Lo de la televisión probablemente fuera porque el amplificador de señal no recibiera suficiente energía y no pudiese mantener la señal en buenos niveles. Esto pasaba por un rato y luego desaparecía… o al menos eso pensaba.
El primer aviso serio vino el fin de semana: repentinamente los altavoces del PC dejaron de funcionar. En principio no supe porque, así que simplemente los quité y decidí paliar la falta de sonido con unos cascos cutres que tenía guardados por ahí. Solo era el comienzo.
Ayer ya comenzaron los problemas serios: luces que parpadeaban, bajaban a niveles lúgubres o repentinamente brillaban cual reflectores de Hollywood. Me dí cuenta que había problemas serios con la tensión y dije a mi hermano que apagara el ordenador.
Los problemas continuaron, y se notaban en las luces y la señal de la antena de televisión. Los ventiladores también demostraban que algo raro pasaba, bajaban y subían su velocidad de forma variable.
Apagué la televisión desde el botón (no del stand-by, gracias al cielo) y dejé todo apagado, esperando que el menor consumo de energía equilibrara los desniveles de energía.
Durante la madrugada sonaron las alarmas: unos vecinos golpearon la puerta y avisaron a mi madre que desconectara todos los artefactos eléctricos que tuviera, que había problemas eléctricos en todo el edificio. Mi madre me avisó a mi, pero evidentemente mi reacción no fue lo suficientemente rápida. Cuando fui a desconectar la regleta donde tengo todos los aparatos del ordenador noté un olor a chamuscado extraño. De todas formas desconecté todo lo que pude y me fuí a dormir.
Por la mañana comprobé con desilusión el estropicio: cuatro transformadores (el del teléfono inalámbrico, el de los altavoces del PC, el de los altavoces del DVD y el del router) se habían quemado.
Pero lo peor vino luego: al darle al botón del PC, nada, ninguna luz, ningún sonido…
Acerqué mi nariz al PC y comprobé que el olor raro venía de dentro. Aunque creo que todavía está en garantía me arriesgué, ante la desesperación, y lo abrí. Una especie de aceite había caído desde la fuente sobre un par de tarjetas y había hecho una lagunilla en el suelo del ordenador.
Rezando porque solo fuera la fuente, la desmonté y la puse en unas bolsas para llevarla luego a la tienda y comprar una similar.
A partir de ese momento activé una suerte de dispositivo de emergencia: compré un pequeño teléfono convencional para reemplazar el inalámbrico (y poder hacer llamados) y me recorrí unos cuantos “todo a cien” en búsqueda de transformadores multivoltaje para poder activar, al menos, el router.
Cuando reestablecieron la energía en el edificio fui a por la fuente y la reemplacé por la estropeada y a rezar: si todo iba bien, el PC iniciaría sin problemas, si iba mal, serían la peores vacaciones que he tenido.
Como podrán imaginar por este post, me volvió el alma al cuerpo al dar al botón y ver la tradicional luz verde y la pantalla del Grub iniciando. Prueba superada, sólo había sido la fuente.
Afortunadamente la nevera, el DVD y la televisión sobrevivieron intactos. La primera quizás por ser antigua y resistente, los otros, por estar apagador desde sus interruptores físicos (de estar en stand-by, hubieran seguido el camino al vertedero). El monitor también pasó la prueba sin problemas (¡gracias por los interruptores físicos!). Las bajas se limitaron a los cuatro transformadores, la fuente y una lámpara de bajo consumo que estalló al encender la luz del salón. Pero el susto en el cuerpo por pensar que podría haberme quedado sin ordenador o, el destino no lo quisiera, sin los datos en los discos duros va a ser una sensación difícil de olvidar.
Ahora quedan los reclamos.
Uno de los electricistas comentó que llegó a haber picos de 380V, lo cual me parece una barbaridad, ya que es un voltaje industrial, no un voltaje residencial. El problema se dió porque falló el regulador de tensión del edificio y nos llegaba la tensión directa de Unión Penosa. Ahora digo yo, ¿cómo es posible que esta empresa envíe semejante basura de tensión por la línea?. Admito que haya fluctuaciones en la línea. No me sorprendería si bajara hasta 210 o 200V o subiera a 240V, pero ¿picos de 380V?. Creo que es injustificable.
Además de mis pérdidas un vecino perdió su nevera, otra un microondas, mi vecina de enfrente su teléfono inalámbrico y otra vecina sufrió un fallo en su caldera al quemarse un fusible.
Así que tendré que desempolvar mi hacha de guerra y arremeter contra esta “empresa”, que cada vez más está dejando una lamentáble imagen sobre sus clientes y la sociedad (recuerden las subestaciones que se han quemado años ha).
Unión Penosa, prepárate: tu culo va a sangrar.
Un día chof…
Agosto 8, 2006 · Sin Comentarios
Etiquetas: Opinión
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